Frenectomía lingual y labial

En Clínica Kaizen somos especialistas en Frenectomía lingual y labial

Frenectomía lingual y labial en Clínica Kaizen Marbella

Un frenillo corto o mal insertado puede parecer un problema menor, pero sus consecuencias se ramifican en muchas direcciones: la alimentación, el habla, el desarrollo de los huesos de la cara y hasta la calidad del sueño. En Clínica Kaizen lo tratamos de forma mínimamente invasiva y en el momento adecuado, porque una intervención sencilla y a tiempo puede evitar problemas mucho más complejos en el futuro.

Fotografía de un hombre mostrando su lengua

Ventajas de la Frenectomía lingual y labial con Clínica Kaizen Marbella

El frenillo es un pequeño pliegue de tejido que, cuando es demasiado corto o está mal insertado, puede limitar la movilidad de la lengua o del labio con consecuencias que pocas veces se asocian a esta causa: dificultades en la lactancia, problemas de deglución, alteraciones en el habla, diastemas entre los dientes frontales o incluso tensión en la musculatura orofacial y cervical.

En Clínica Kaizen realizamos la frenectomía —la liberación de ese frenillo— de forma mínimamente invasiva, en muchos casos con láser, lo que permite una recuperación más rápida, sin puntos y con mínimas molestias.

Un procedimiento sencillo que puede marcar una diferencia enorme, especialmente cuando se realiza en el momento adecuado del desarrollo.

Procedimiento rápido y mínimamente invasivo

Recuperación inmediata, especialmente con láser

Previene problemas del habla, la deglución y el desarrollo facial

Aplicable en todas las edades, desde bebés hasta adultos

Resultados permanentes desde la primera intervención

Preguntas Frecuentes sobre Frenectomía lingual y labial

En Clínica Kaizen Marbella aclaramos todas tus dudas sobre la Frenectomía lingual y labial…

¿Cómo sé si mi hijo o yo tenemos un frenillo problemático?

En bebés, la señal más frecuente es la dificultad para lactar correctamente: el bebé no consigue un agarre profundo, se cansa rápido, traga aire o no gana peso de forma adecuada.

En niños más mayores, los signos incluyen dificultad para pronunciar ciertos sonidos, deglución atípica, respiración por la boca o un diastema —separación— entre los dos incisivos superiores causado por el frenillo labial.

En adultos, un frenillo lingual restrictivo puede manifestarse como tensión cervical, ronquido, apnea o simplemente la incapacidad de elevar la lengua hasta el paladar.

En Clínica Kaizen realizamos una exploración funcional completa para determinar si el frenillo está comprometiendo alguna de estas funciones.

¿A qué edad es mejor intervenir?

Depende del tipo de frenillo y de los problemas que esté causando.

En el caso de la anquiloglosia —frenillo lingual corto— la intervención puede y debe realizarse desde los primeros días de vida si está afectando a la lactancia.

En frenillos labiales que generan diastema, habitualmente se espera a que los caninos permanentes hayan erupcionado, alrededor de los 9 o 10 años, para valorar si el espacio se cierra de forma natural o requiere intervención.

En adultos, la frenectomía está igualmente indicada cuando existe una causa funcional clara.

En Clínica Kaizen evaluamos cada caso individualmente y te orientamos sobre el momento óptimo para intervenir.

¿Cómo se realiza la frenectomía con láser y en qué se diferencia del bisturí?

La frenectomía con láser utiliza energía lumínica concentrada para seccionar el tejido del frenillo de forma precisa y controlada.

A diferencia del bisturí convencional, el láser sella los vasos sanguíneos al mismo tiempo que corta, lo que elimina prácticamente el sangrado durante el procedimiento y reduce de forma significativa la inflamación postoperatoria.

No requiere puntos de sutura en la mayoría de los casos, el tiempo de intervención es muy corto y la recuperación es notablemente más rápida y cómoda.

En Clínica Kaizen utilizamos el láser como herramienta de elección para este tipo de procedimientos siempre que es posible.

¿Es doloroso? ¿Qué se puede esperar después de la intervención?

La intervención se realiza con anestesia local, por lo que durante el procedimiento no se siente dolor.

En las horas posteriores, una vez que la anestesia remite, puede aparecer una leve molestia en la zona tratada que se controla fácilmente con analgesia convencional.

Con láser, la inflamación y las molestias postoperatorias son mínimas y raramente interfieren con la alimentación o la actividad diaria.

En el caso de bebés muy pequeños, la intervención es tan rápida que habitualmente pueden volver a lactar de inmediato.

En adultos, la vuelta a la normalidad completa se produce en pocos días.

¿La frenectomía soluciona el problema por sí sola o necesita tratamiento complementario?

En muchos casos la frenectomía es suficiente, pero en otros es el punto de partida de un tratamiento más amplio.

Cuando el frenillo lingual ha limitado la movilidad de la lengua durante años, es habitual que la musculatura orofacial haya desarrollado patrones compensatorios —de deglución, postura o fonación— que no desaparecen solos tras la intervención.

En estos casos, la frenectomía se complementa con terapia miofuncional para reeducar la función lingual y consolidar los beneficios de la cirugía.

Del mismo modo, si el frenillo labial ha generado un diastema, puede ser necesario un tratamiento ortodóncico posterior para cerrarlo.

En Clínica Kaizen te explicamos desde el principio qué puedes esperar y qué pasos seguirán a la intervención.

Fotografía de una mujer mostrando su lengua

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